jueves, 24 de noviembre de 2016

Alborache - Charco Azul - Ruta de los Molinos.

La Hoya de Buñol, siempre se ha caracterizado por la gran oferta de actividades que ofrece al montañer@.  En esta ocasión, nos desplazamos a la localidad de Alborache para realizar una ruta corta, pero llena de emociones que nos hará disfrutar de una mágica jornada en la naturaleza.

Datos generales:

 
(Fuente IGN).
(Método Mide - Montañas Seguras).

 Descripción de la ruta:

(Fuente Wikiloc - Montaña para todas las edades).




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Aparcamos en una pequeña plaza, junto al Ayuntamiento de Alborache (no hay demasiadas plazas, si bajamos unos metros por la carretera, a la derecha hay una zona donde poder apacar). Seguimos nuestra ruta por la izquierda (dirección Buñol), en busca del polideportivo.
Pasamos junto a una fuente a nuestra izquierda. Al llegar a la curva, seguimos por la derecha hacia el Polideportivo.

Encontramos esta "banderola" con nuestra dirección.
Seguimos bajando por la izquierda.
Ya vemos las primeras instalaciones deportivas. Giramos a la derecha.
Vamos dejando atrás las últimas casas de la población.
Fuera de la población, descartamos esta pista que sale por la derecha. (Aprovecho para comentar que se agradecería se volviera a pintar de nuevo la señalización del sendero. Nosotros llevábamos el track de la ruta y lo tuvimos que consultar en alguna ocasión).
 De nuevo descartamos esta pista por la derecha.
 Una de las pocas señales que encontramos.
 Seguimos por la izquierda.
 El camino es muy agradable.
 Un nuevo desvío que rechazamos.
 Pasamos junto a estos Algarrobos
 Quien se resiste.....
 Después de recrearnos con los algarrobos, seguimos nuestro camino.
 Como se observa, junto al muro hay marcas del sendero local (blanca y verde). Nuestros hijos deciden "investigar", y toman el camino de la derecha. Nosotros seguiremos por el sendero superior hasta las próximas escaleras que tomaremos para bajar al Charco Azul.

 Llegando a las inmediaciones del Charco Azul.
 El sendero que han tomado nuestros hijos, termina en este puente, que cruzarán y siguiendo la pista por la izquierda, en unos metros estarán en el Charco Azul.
 Panel informativo junto al Charco Azul.
Aguas cristalinas.
El agua invita al juego. Y pronto navegan los primeros barcos hechos con hojas de caña.
Es hora de seguir nuestra ruta, dejamos el Charco Azul y avanzamos por la pista (NO HAY QUE SUBIR POR LAS ESCALERAS QUE HAY FRENTE A NOSOTROS), que arranca junto a este panel y unas escaleras de piedra.
 Iniciamos ahora la Ruta de los Molinos (hemos dejado a nuestra derecha el puente por el que los niños accedieron al Charco Azul).
 Vamos encontrando distintos paneles, con la explicación de cada molino.
 Siempre hay lugares para investigar.
 Nos dirigimos al Molino Galán. Después de acercarnos al Molino Galán, hemos de regresar sobre nuestros pasos y tomar este camino por la derecha.
 El paisaje es maravilloso.
 Entrada al Molino Galán (Actualmente dedicado a la celebración de eventos). Un cartel nos impide el paso. Regresamos sobre nuestros pasos.
 Localización de los distintos molinos.

 Ahora seguimos por la izquierda. El camino de la derecha es el que venía del Charco Azul.
 Ahora el camino es muy claro. Mediante puentes vamos cruzando el rio.
 Llegamos a esta pequeña zona recreativa, y decidimos parar a almorzar.
 ¡Sorpresa!
 Aunque estamos en Otoño, ha sido imposible resistirse así que.... Esperemos no tener que utilizar la ropa de repuesto que siempre va en el fondo de la mochila.


 Cada uno disfruta del lugar a su manera.

 Todos queremos disfrutar de este rincón.
video
 
Con pena abandonamos el lugar, hemos de seguir nuestra ruta pero, ¡volveremos!
El sendero de nuevo vuelve a acoger nuestros pasos.
Un nuevo rincón para admirar aparece a nuestra derecha.
El agua tiene "algo mágico", que nos cautiva.
No hay rincón que pasemos por alto.
Volvemos a cruzar el pequeño cauce del río. Habrá más sorpresas! 

El otoño empieza a dejar su huella lentamente.
 

Estamos disfrutando de nuestro camino, de sus aguas, sus rincones. Observando, descubriendo... Casi sin darnos cuenta, ha pasado prácticamente toda la mañana.

Y de nuevo.... Un nuevo molino y una nueva sorpresa (hay que desviarse unos metros del camino por la derecha, para acceder al lugar sin mojarse. Aunque no está señalizado, si seguimos el sendero veremos que la construcción queda unos metros sobre nosotros, antes de una pequeña presa).
El lugar invita a la fotografía.
Encontramos esta pequeña fuente junto al molino. 
Volver sobre nuestros pasos pudiendo cruzar el rio?
Detalle de la presa.
Un "clásico", la gimnasia también forma parte de nuestras vidas.

Restos de las instalaciones.
Panel informativo.
Estamos llegando al final de la ruta. Caminamos sobre esta pasarela elevada.
Y de nuevo..... Otro clásico.
El sendero llega a su fin frente a un puente por el que discurre la carretera.

Antes de llegar al puente, tomamos una pista que sube hacia la carretera. Tras unos metros, esta banderola nos ofrece la posibilidad de ir a Buñol por la izquierda, o a Alborache (nuestro destino) por la derecha.

Al llegar a la carretera, seguimos por la derecha.
Para quitarnos unos metros de carretera, buscamos un par de rampas que nos llevarán a la parte superior, muy cerca de Alborache.
Descartamos un primer acceso a la izquierda (nada más cruzar el puente). Nuestro primer desvío sale claro por la izquierda, en fuerte pendiente (con él conseguimos quitarnos una curva de la carretera).
Al salir nuevamente a la carretera, vemos ya las primeras casas de Alborache y de nuevo una pista frente a nosotros que entra directa en la población y que tomamos.
 Nuestra ruta llega a su fin. Ahora sólo resta caminar unos metros por la carretera (atravesando la población), para llegar al lugar de aparcamiento.

Recomendaciones especiales:

Evitar las horas de máxima insolación.
Usar ropa y calzado adecuados a la actividad y época del año.
Utilizar: gafas, gorra y protector solar.
Alborache cuenta con farmacia, bares, y establecimientos de alimentación.
 
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